Dexter…
(Source: backtodreams)
En la vida, como en Ovidio, nos la pasamos escribiendo nuestro ars amandi para terminar en la búsqueda de un remedia amoris.
La operación básica de grabación de imágenes, más imágenes y reproducción, puede ser llevada a cabo por cualquiera con un grabador y una cámara. Cualquiera puede jugar. Millones de personas podrían anular el sistema de control que esos que están detrás de Watergate y Nixon están tratando de imponer.
Como todos los sistemas de control, depende del mantenimiento de una posición monopólica. Si cualquiera puede ser el grabador 3, entonces el grabador 3 pierde poder.
Dios debe ser El Dios.
Groove presidencial. Imperdible.
i
Ser gorrión, dicen que decía el tango.
Sólo quedaron las postrimerías, el delgado
hilo del que penden los rumores.
Algo arcaico
se sacude en mi entrecejo, un péndulo
que apenas se balancea entre los segundos.
ii
No me vengan con pájaros libres, cantores.
No me vengan con la canción fútil, con lo pueril
del canto. Háblenme como entre puñales,
háblenme de pájaros enfangados, encharcados
en lodazales, gimiendo y no de placer. Háblenme
de gorriones, sí, pero de gorriones opacos,
O tan sólo háblenme.
iii
Algo habla, ahora, con fragilidad. La lluvia
relame el asfalto:
el camino que se alarga,
y desaparece.
Una mano se busca en los avisos fúnebres
para confirmar que no ha muerto, ni perdido
pedazos de vida por ningún lugar.
Y un diario
añejo se debate entre los autos, como trigo
vivo que se lleva el viento. Y sin embargo,
cae.
iv
Necesidad de diálogo o vergüenza de haber sido,
dolor de ya no ser. Para qué ser gorrión herido
o para qué ser, qué tanto.
Dicen que decía
un tango: doblar la hoja del tiempo, mecerse
entre segundos o puñales, ser gorrión
anegado en el barro, cantar puñales
como vibran las hojas con el sudor
y el suelo lacerado por la luz.
Y es tal la fragilidad
con que las palabras suturan esto y aquello
que no hay violencia que la resista.
v
Qué es lo que queda balbuciendo, ese no se qué
que se clava como un puñal en el aire. Negarse
tres veces cuando las sombras se recortan
o huyen.
Ahora, las hojas sudan y no están
laceradas por ningún costado.
Un gorrión se pasea
por la ventana y no está enlodado. Pero canta
y se sacude tanto, que parece un tango
silbado bajito.
Una canción perfecta para este Buenos Aires helado.
Gran película acerca de un “gran dictador”, con grandes escenas. Como ésta, que revivo gracias al grande de Jorgen.
El caso Pomar abrió un debate que había quedado al margen de las agendas mediáticas: la abducción extraterrestre no es lo que era y, según afirma la opinión pública, “los marcianos han perdido los códigos”. Tremebunda realidad cósmica, que aqueja las rutas argentinas, las autoridades gubernamentales y las comisarías.
“No tienen más códigos, ya se fueron al carajo. Antes te agarraban por dos o tres meses, te daban de morfar piola y hasta te hacían sesión de manicura, pero ahora los aliens se dan con paco y destrozan todo”, describe Alfredo, un vecino de Lanús que sufrió en carne propia la desidia alienígena.
Es que, según enseña una reciente estadística de la Policía Federal, “los casos de abducción en las rutas principales ha crecido paulatinamente en los últimos años” y “cada vez provocan más occisos, más gastos operativos y, sobre todo, muchísimos más casos de pelotudismo en las investigaciones”.
Y algo similar le sucedió a Alfredo, que en un viaje de fin de semana fue secuestrado por unos “marcianos empepados” en un objeto volador “parecido a la peluca de Soldán”.
“El mundo está loco. Los extraterrestres están drogados, los medios dicen que comunican la verdad, Posse fue designado para Educación y Banfield salió campeón”, vocifera con real angustia en el rostro. Y sentencia: “Si no estamos en el apocalipsis, pega en el palo y se va al córner”.
Los medios dicen…
En sintonía con su tendencia a criminalizar la marginalidad, los medios argentinos han manipulado los hechos del pueblo extraterrestre a su antojo.
Por ejemplo, el programa que conduce Anabella Ascar en Crónica TV exhibió a unos supuestos “delincuentes del espacio”, que resultaron ser miembros de la UCEP macrista.
Por su parte, los voceros de la intelligentizia nacional manifestaron en su dominical columna en el diario La Nación que “la verdadera solución al problema de la abducción rutera es bien sencilla, y consiste en alentar la inmigración de alienígenas europeos”.
Locura voladora no identificada
Pepo es un extraterrestre de tan sólo 15 años, oriundo de las marginadas tierras de Melmac. A pesar de su corta edad, ha dedicado mucho tiempo a la abducción de automóviles en la ruta nacional 12.
Nacido en una familia “trabajadora”, devino en “chorro y falopero” dada la influencia que América TV que marcó en su vida. “Yo era un alien bueno, si hay alguien bueno en este lugar. Pero un día vi a Andino que hablaba de la cultura del paco, y todo se fue al carajo”, narra Pepo mientras mastica un encendedor que utiliza para fumar droga.
- ¿En qué consisiste la abducción?
- Y, guachín, vamo’ con lo pibe en el oni’ (sic) y apuramo’ con lo fierro. No hay mucha vuelta, pum pum y adentro. Tocá do’ botone’ y ya te agarramo’. Despué’ la careteamo’ un poco, llamamo’ a Crónica, América o Canal 9 para decirles que hubo un accidente y fue. Se manducan cualquier cosa esos giles y venden humo’ como piña.
- ¿Y la policía? ¿Cómo esquivan el control policial?
- ¿Esquivar el control policial? Para qué, si son como Maradona al revés: se gambetean solos los giles.
- ¿Qué piensa del tratamiento mediático, sobre todo en el caso Pomar?
- No le di mucha bola, porque andamo’ de escavio’ todo el día. Pero yo tengo un amigo bien piola que labura de periodista, y que es el que nos da faso. Se llama Jorge Pizarro, y es alto dealer, papá.
Apocalypse now
Son muchas las palabras, pero pocas las soluciones. El miedo en la población crece, las autoridades no encuentran coto alguno para la situación extraterrestre y, como si fuera poco, el declarado “alien proto-peronista” Eduardo Duhalde se postuló para las próximas elecciones presidenciales.
¿Se trata del mismísimo apocalipsis o de la clásica argentinidad al palo?
“Es tan humano / a veces tratar de ocultar / es tan idiota pensar / que uno puede escapar. / Siento temor,/ te juro mi amor / paso mis días buscando / una vida mejor.”
Me desperté esta mañana,
con ganas de fumar chino.
Salí y no vi a la cana,
así que prendí un pino.
Cuando tres palomas guachas
quisieron ranchear conmigo.
Se tocaron altas cumbias,
zarpadas en piola, amigo.
“Eh, no te hagás el pillo”,
me dijo una, faca en mano.
“¿Tenés algún cigarrillo?
no seás forro, hermano”.
La gila quería faso
y ni una seca quedaba.
Creo que fue mi cagazo,
porque su amiga cantaba:
“No te hagás problema, gato;
lo que tengás está piola.
Delirás de campeonato,
sólo queremos fasola”.
Adaptación libre de Three little birds de Bob Marley, en versión lleca. En tiempos de poca lucidez, aguanten las versiones.