Más que Valentín... cursi, trillado y pelotudo

  • 11-13: Estoy en el trabajo. Intento escribir una notita publicitaria para San Valentín. Leo por acá y por allá, busco algún material que me sirva de soporte para redactar un textito sobre estas fechas de feromonas en alza, tristezas en camino, recuerdos o no tanto. Y pienso boludeces, porque un poco la temática te lleva a eso, y me digo: "Si exceptuamos la falsedad de la fecha, y el recurso para incrementar ventas que esconde en su inocente aparencia, San Valentín a veces supone una especie de kharma para los solteros".
  • 11-30: Estoy en el trabajo. Tengo un sueño atroz, que cala hondo en mis dedos entumecidos. Leo por acá y por allá, en busca de algo que no sé qué es pero que supongo me ayudará a escribir un textito menos pelotudo sobre San Valentín. Y me pregunto, mientras reconozco mi propia pelotudez: "¿Por qué a muchos les jode tanto esta fecha? Porque se sabe que fechas así son para vender más, etc, etc. Y, sin embargo, muchos sienten que cuando la temperatura asciende, y se acerca febrero, el puto de San Valentín va a estar acá para decirte: 'Viste, boludo, cómo son las minas'. Y si sos mujer, lo mismo pero con otro genéro: 'Viste, boluda, cómo son estos flacos. Y si sos novi@: 'Te felicito por estar con ese bolud@, feliz San Valentín'".
  • 12-02: Fumo afuera. Veo a la gente que pasa, por acá y por allá, en busca de uno-vaya-a-saber-qué-cosa. Y pienso: "Esta mina que está bárbara ¿sufrirá en los rincones de su casa? Este pelado bajito, ¿llegará a su cuarto y pondrá un tema del boludazo de Arjona, mientras piensa en San Valentín y la mar en coche? ¿Y esta señora que tarda lo que un abedul con patas para cruzar la calle? ¿Qué onda? ¿Su marido estará en la casa? ¿Se le habrá muerto, y ahora vivirá del recuerdo?".
  • 12-14: Me siento delante de la computadora. Ya no leo nada, o finjo leer para que no me rompan las bolas en el trabajo. Pienso: "Tengo que terminar este textito de mie... Podría estar haciendo cosas más interesantes, no sé, podría estar de vacaciones... A ver, ¿notita publicitaria acerca de San Valentín? ¿Cómo vender una cosa así, si el "amor" no tiene que ver con...? Pero pará, porque al menos en nuestra sociedad todos tenemos nuestras estrategias de marketing a corto y mediano plazo para vendernos. Todos estamos en algún punto atravesados por la competencia del capitalismo salvaje... Y actuamos en consecuencia... Incluso la seducción puede definirse en términos de eficiencia, de optimización de recursos, de... La industria también se manducó el fetiche del romanticismo, che... Pero entonces, ¿cómo se vende la gente para conseguir pareja?"
  • 12-48: Salgo a comprar algo para comer, y veo que en mi billetera famélica sólo tengo dos tristes pesos. No compro nada, pero aprovecho para fumar y pensar en ventas: "¿Cómo se vende la gente para conseguir pareja? ¿De qué perverso tipo de esquema publicitario se valió ese señor para estar con una pendeja así? ¿Le mostró, acaso, una billetera distinta de la mía? ¿La sedujo por el exotismo de su sonrisa, las arrugas que le dividen el rostro? ¿Y la piba, qué onda? ¿Necesitará guita, y por eso se esconde detrás de este vejestorio con BMW para quedarse con sus bienes? ¿Amará profundamente el exotismo, las arrugas? ¿Tendrá algún complejo irresuelto con su padre? ¿Será la hija, che, qué tanto?".
  • 13-23: Agarro el Clarín, veo los clasificados. Busco por acá y por allá, y te pregunto: Si existiera algo tan efectivo en términos publicitarios, ¿vos cómo te venderías en menos de 30 palabras para conseguir pareja?
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